La inmensa mayoría de las grandes marcas españolas pertenecen a una empresa familiar.
Echando un vistazo en la página del Club de Empresas Centenarias de la provincia de Alicante podemos apreciar la vinculación del éxito y la continuidad de las empresas en sus raíces familiares.
El caso más longevo de nuestra provincia es la empresa “Almendra y Miel” (Turrones el Lobo y 1880) con más de 300 años de trayectoria, dirigida actualmente por la 10ª generación de la familia y con miembros de la 11ª incorporados ya en diversas funciones de la compañía.
Esta semana tuve la oportunidad de asistir a la conferencia “El valor de la marca”, dentro del ciclo de “Código Competitividad” impulsado por el Campus Cámara CEU Alicante.
Jesús Navarro Alberola, director general de Carmencita, una empresa centenaria que ha sabido reinventarse sin perder su esencia, compartió las claves que han llevado a Carmencita a consolidarse como un referente nacional e internacional en el sector alimentario.
Una marca sólida, auténtica y con propósito es hoy más que nunca una ventaja competitiva.
“Si no eres una marca, será una mercancía”
Philip Kotler
Hay que construir marcas que trasciendan, que conecten con las personas y que generen valor a largo plazo.

- Las marcas tienen que ir tejiendo una telaraña que envuelve a la sociedad.
- Las empresas necesitan adaptarse para conservar la esencia de la marca.
- La segunda y sucesivas generaciones se sienten culpables y creen que no han hecho nada, que no han creado nada. Sin embargo, lo importante es dejar un legado. Que la marca sobreviva al creador de la misma.
Las siguientes generaciones no necesitan crear una marca desde cero, sino garantizar la continuidad de la que han heredado y hacerla grande dentro de lo posible.
Por eso es tan importante garantizar el proceso de relevo generacional dentro de las empresas familiares. Y, en este paso tan crítico, es recomendable buscar ayuda externa.
En algunos casos la empresa establece un protocolo familiar que guía a las sucesivas generaciones, con pautas que transmiten los valores fundacionales de la familia propietaria.
En otros casos, menos profesionalizados, la ayuda de un Interim Manager puede ser la diferencia entre la continuidad, la venta o el cierre.
Una marca es una obra inacabada. Siempre se busca hacer algo más.
- Buscar el co-branding con marcas reconocidas.
- Enfocarse siempre en la evolución de la marca.
- El equipo humano de la empresa también debe aportar valor a la marca.
Gracias a Jesús Navarro por compartir de una manera tan cercana las claves que han hecho de Carmencita una gran marca y a Campus Cámara CEU por la organización de la jornada.

