La importancia de conocer el observador que estás siendo

Que observador estás siendo

Hay muchos aspectos de nuestra existencia donde es fundamental convertirse en un tipo específico de observador.

Desde el punto de vista del coaching, la visión que tenemos del mundo que nos rodea está filtrada a través de “nuestras gafas”. Este filtro está compuesto principalmente por nuestras creencias, que nos proporcionan una interpretación determinada de la realidad. Es, nuestra realidad.

Esa interpretación que hacemos de lo que ocurre a nuestro alrededor define el tipo de observador que estamos siendo.

En un proceso de coaching, el Coach acompaña al Coachee que tiene un objetivo, algo en lo que desea mejorar.

Algunos de los objetivos planteados en un proceso de coaching nos muestran cómo lo que estamos buscando es convertirnos en otro tipo de observador: por ejemplo “Me gustaría aprender a decir NO”.

La persona que plantea este reto siente que le cuesta negarse ante cualquier petición que le hacen los demás. Eso significa encargarse de tareas de otros, que le impiden hacer a tiempo a las suyas.

Detrás de este comportamiento de un sistema de creencias en el que la persona considera que si se niega a las peticiones de los demás, no le querrán. Por tanto, está siendo un tipo de observador concreto de la realidad.

Para cambiar su comportamiento y, de esta forma, conseguir su objetivo, la persona necesita convertirse en otro tipo de observador. Uno que piense que no necesita hacer todo lo que le piden los demás para que le quieran. Un tipo de observador con la autoestima suficiente para decidir por sí mismo.

La importancia de conocer el tipo de observador que estamos siendo aparece también en otros aspectos relevantes de nuestra vida. A veces ocurre que el momento presente nos parece horrible, desagradable o inaceptable. Si nos observamos a nosotros mismos en ese momento, nos daremos cuenta de cómo nuestra mente etiqueta ese momento; y ese proceso, ese continuo juicio, crea dolor en lugar de felicidad.

En este caso, ser observador de este proceso altamente crítico nos permite elegir una actitud diferente y cambiar nuestra vida. Primero acepta y después actúa.

” Actuamos como somos, pero también somos, como actuamos. La acción genera ser.”

Al ser un observador consciente puedes aceptar cualquier cosa que contenga el momento presente como si la hubieras elegido. Se trata de trabajar a favor del momento presente y no contra él.

Elegir el tipo de observador que estamos siendo pasa por aumentar nuestro nivel de consciencia, principalmente a través del autoconocimiento. Podemos aprender a escucharnos, no solo lo que decimos, sino también lo que pensamos. El lenguaje crea acción.

Y no solo lo que pensamos, sino también nuestros comportamientos y actitudes.

Decía Ghandi …

Cuida tus pensamientos, porque se convertirán en tus palabras. Cuida tus palabras, porque se convertirán en tus actos. Cuida tus actos, porque se convertirán en tus hábitos. Cuida tus hábitos, porque se convertirán en tu destino.”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *